Querer a alguien como no has querido nunca a nadie, pensar que esa persona es la única que te puede hacer feliz solo con mirarte, o simplemente sonreír al verte, pensar que una persona es tan imprescindible para ti que la querrías tener siempre entre tus brazos y nunca soltarla.
Y ese miedo que te entra al discutir con dicha persona creyendo en todo momento que la vas a perder para siempre... Pero al final todo termina arreglándose y tu alegría crece , estás feliz y contento sabiendo que no la has perdido, piensas en ella y terminas diciéndola...
Te quiero...

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